
Colocamos el vaso entre unos 30 y 45 grados de inclinación. Comenzamos a servir la cerveza a una velocidad moderada; sin prisa pero sin pausa. Cuando el nivel de la cerveza empiece a acercarse al borde del vaso, enderezamos hasta una posición completamente vertical (90 grados) mientras se termina de servir el contenido. Dos dedos de espuma aproximadamente aunque también dependerá mucho de la cerveza. En cuanto a la temperatura, entre los 5 y los 7 grados.
Deja un comentario